Abecé para organizar el presupuesto del año

El presupuesto permite saber cuáles son los ingresos y gastos en un tiempo determinado, cuánto destinar al ahorro para el cumplimiento de metas, en qué se gasta el dinero y tomar medidas cuando se requiera hacer un recorte de gastos. Seguir estos pasos te ayudará a optimizar esta herramienta.

Empieza el año y es la mejor época para hacer un sano ejercicio que las finanzas personales y del hogar te agradecerán: se trata del presupuesto, que se puede organizar de forma quincenal, mensual, semestral o anual.

Tener claro para qué se acude a esta herramienta financiera te servirá para valorar sus beneficios. Por ejemplo, considera que el presupuesto te ayudará a definir planes para alcanzar metas específicas y concretas de corto y largo plazo, pero sobre todo organizará la economía personal y familiar.

  • A. Ser lo más sincero posible con el fin de no caer en establecer objetivos muy ambiciosos y difíciles de cumplir, los que pueden causar frustraciones que llevarán a perder el impulso con facilidad.

  • B. Tener disciplina y flexibilidad te facilita el compromiso para cumplir con el nivel de gastos establecido en el presupuesto. Ten claro que las circunstancias pueden cambiar en cualquier momento, así que no abandones los planes, sino que realiza los ajustes necesarios.

  • C. Equilibrar el bolsillo. Un presupuesto siempre se realiza teniendo en cuenta los ingresos que se reciben con regularidad. Si se registran los que no están asegurados o se incluye su valor neto (sin tener en cuenta las deducciones), se generan distorsiones que afectan la estabilidad económica.

  • D. Lo importante no es limitarse, sino saber administrar bien el dinero, comprando lo indispensable y pagando las cuentas a tiempo para evitar cargos de mora y mal historial crediticio. Prepara una lista para clasificar tus gastos y compromisos.

  • E. Es muy valioso crear un fondo para atender eventos inesperados o emergencias, como daños en la propiedad, accidentes, etc. Se puede hacer el esfuerzo y destinar entre el 2% y el 4% del ingreso mensual para constituir este “colchón”.

  • F. Lupa a los “gastos hormiga”. Incluir en el presupuesto los gastos esporádicos como impuestos, los cumpleaños de familiares, mantenimiento del auto o los regalos de navidad te permite tener un mejor control financiero.

Un buen hábito financiero es conocer los patrones de consumo llevando las cuentas de los pagos y determinar en qué se va el dinero todos los días. Esto permite detectar gastos innecesarios que al ser recurrentes ocasionan un agujero en el bolsillo.

En un presupuesto es fundamental hacer partícipe a los integrantes de la familia, teniendo en cuenta sus deseos y necesidades, así se integran en el proyecto financiero y se convierten en una motivación para alcanzar el éxito.

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