Información Financiera Personal: a cuidarla como una mina de oro

Las claves y los números de las Tarjetas de Crédito y Débito, la fecha de expedición o el número de la cédula, las contraseñas de las cuentas de correo, de las redes sociales o las aplicaciones debes protegerlas como el tesoro más grande de tu vida… ¡y no es exageración!

Nunca es tarde para considerar cada vez mayor seguridad para tus finanzas y para el manejo de tu plata; debido al confinamiento por la pandemia, las transacciones y el comercio electrónico están ganando terreno frente a las compras con efectivo y esta realidad también la saben los delincuentes, por eso siempre es importante adoptar hábitos para protegernos.

Lo primero que debes identificar es que los fraudes con las tarjetas bancarias, el robo a las cuentas de ahorro o compras a tu nombre que nunca has realizado, son consecuencia del hurto de la identidad y la información financiera personal.

¡Pilas con las llamadas!

En esta nueva realidad los ciberdelincuentes suelen hacerse pasar por representantes de entidades financieras, comercios, empresas de salud, de telefonía celular, empresas públicas, entre otras, diciendo que para acceder a un beneficio o realizar algún procedimiento debes digitar o suministrar verbalmente tus claves o códigos recibidos al celular. ¡Cuidado! Nunca debes suministrar esa información.

Los bancos nunca te van a contactar para solicitarte información confidencial.

Por eso tener hábitos de compra y pago de bienes o servicios, así como guardar de manera correcta documentos importantes son la mejor forma de mantener a salvo tus recursos financieros. Es importante que tengas en cuenta los siguientes conceptos:

Datos Personales:

Información que te identifica o permite tu identificación, por ejemplo:

  • Origen
  • Edad
  • Lugar de residencia
  • Trayectoria académica o laboral
  • Estado civil
  • Condición de salud, etc.

Datos Financieros Personales:

Se refiere a la información que permite conocer tu situación económica personal, por ejemplo:

  • Estados de las Cuentas de Ahorro o Corriente
  • Transacciones periódicas
  • Saldos
  • Número de Cuenta
  • Usuarios
  • Contraseñas, etc.

La mina de oro

Nunca entregues información confidencial bajo argumentos de premios o beneficios, porque los bancos no solicitan estos datos. Es más, también los delincuentes recurren a las amenazas, pero es una estrategia para que tu “mina de oro” quede vulnerable.

Los datos confidenciales de tus tarjetas que debes conocer y que tanto se esfuerzan por “robarte” son:

  • Número de tu tarjeta
  • Código de seguridad
  • Fecha de vencimiento

También es importante que evites publicar tu información personal y financiera en redes sociales o en formularios para participar en supuestas rifas, porque los ciberdelincuentes saben dónde buscar o cómo “camuflar” su maléfica estrategia.

Los datos que nunca debes compartir porque te hacen vulnerable son:

  • Nombre completo
  • Celular
  • Dirección
  • Cédula

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